Mayra Sandoval, una mujer muy trabajadora, tiene 28 años de edad, casada y tiene dos hijos que están estudiando.
Nos cuenta: “Elaboro bordados a mano, comencé trabajando con mi mamá quien me enseñó este arte.
Escuché de FODEMI por medio de mis vecinas y obtuve mi primer crédito en el año 2004, con el que pude comprar materia prima a un precio accesible, ya que antes compraba la tela por metros y ahora ya puedo comprar por rollos y el precio baja considerablemente.
Poco a poco he ido elaborando más modelos de artesanías las cuales vendo en ferias locales de Quito y Cayambe especialmente. Además trabajo confeccionando artesanías bajo pedido, para lo cual he tenido que contratar servicios particulares de bordadoras a quienes pago por obra.
Gracias al apoyo de FODEMI he podido crecer en mi negocio, brindar a mis hijos una mejor educación y planificar las actividades de mi hogar.”
¡ Adelante FODEMI !
Cristina Lema

Cristina Lema, mujer emprendedora, nos comenta: “Tengo conocimiento del apoyo de FODEMI desde hace muchos años atrás por que fui garante de mi hermano y soy testiga del financiamiento recibido, lo que me hizo decidirme a solicitar un crédito, el cual me lo dieron inmediatamente. El dinero recibido lo invertí en la compra de tela para la elaboración de bolsos y monederos que distribuyo en Otavalo y vendo los miércoles y sábados en “La Plaza de Ponchos”.
Con el crédito actual adquirí una máquina de coser industrial para poder confeccionar más bolsos y mi esposo que trabaja en la casa usa la máquina para confeccionar camisas de algodón.
Gracias a los ingresos de mi trabajo y el de mi esposo hemos podido cubrir los gastos de mi hogar, comprar materia prima y pagar puntualmente las cuotas de mi crédito.
Gracias FODEMI”
María Paucar
María Paucar, mujer capáz y con ganas de salir adelante, nos cuenta: “Yo tengo una microempresa en la cual fabrico crayones. El año anterior debido a una mala racha mi negocio se vino a bajo y sumado a esto mi esposo estaba sin empleo, ninguna institución financiera me quería ayudar, hasta que en FODEMI encontré el apoyo que necesitaba y pude acceder a un crédito con el cual saqué adelante mi negocio.
Ahora he podido superar mis inconvenientes económicos y comercializo mis productos en la ciudades de Cotacachi y Guayaquil. Además con los ingresos obtenidos poco a poco he podido arreglar mi casa y además pude adquirir un computador para apoyar a la educación de mis tres hijos.
Actualmente tengo un crédito vigente, por lo que manejo con responsabilidad mis pagos en gratitud a la institución que me dio la mano cuando mas lo necesitaba.
FODEMI es la única institución que conozco que no pide libretas de ahorro, ni encajes para tener acceso a crédito, es en verdad una institución que ayuda a los microempresarios.
Agradezco a Dios y a FODEMI porque me abrieron las puertas. Seguiré adelante trabajando con el apoyo de mi familia.”
Graciela Chiles
Graciela Chiles, socia beneficiada con nuestro crédito a través del convenio FODEMI-ACNUR, nos relata:
“Soy oriunda de Cumbal un pueblo fronterizo que se encuentra a 10 km. al sur de Colombia, mis tres hijos y yo migramos al Ecuador hace 10 años debido a que la vida en mi país era muy dura por los conflictos y la inseguridad existente sumado a esto la falta de empleo y la explotación a la cual fuimos expuestos.
Cunado llegué me puse una pequeña tiendita con unos pocos víveres y unas legumbres, pero no me alcanzaba el dinero para cubrir las necesidades básicas de mi familia. Mi vecina me informó acerca de la ayuda que brinda FODEMI, al principio no creía ya que en todo este tiempo nadie se ha preocupado por ayudarnos y mucho menos con crédito, pero todo cambió cuando pude ser parte de un grupo solidario al que le pusimos el nombre de “ 7 de mayo” fecha en la que nos integramos y pudimos acceder al crédito.
Con el dinero proveniente del crédito incrementé mi negocio, ahora tengo más productos para la venta y me va muy bien, puedo tener mayores ganancias y educar a mis hijos.
Agradezco a FODEMI y ACNUR por confiar en mí, por fin tengo el apoyo que en mi país de origen nunca recibí, espero que sigan adelante y que esta ayuda nunca se termine ya que la gente pobre la necesitamos.”